Cata con un anfitrión —enólogo o sumiller— que ordena lo que se bebe.

En la cata guiada alguien sostiene el hilo: qué uva, qué crianza, qué buscar en copa. Evita que la visita se convierta en un trago sin mapa.

Es el formato de Delampa. Pregunte, compare, lleve botellas a casa si quiere.