Las notas de cata no son poesía obligatoria. Son un orden: primero el ojo, luego la nariz, después la boca. En las fichas de Delampa verá siempre color, aroma y paladar, en ese ritmo.
Vista
La capa —si el vino es oscuro o transparente—, el ribete (violáceo en joven, teja en evolucionado) y el brillo. Un tinto de Jumilla suele ser de capa alta.
Nariz y boca
Fruta, flor, especias, madera, terruño. En boca: ataque, tanino, acidez, alcohol y final. Una buena nota no enumera veinte aromas: señala los que importan y si el vino está equilibrado.