Participar en la cosecha: cortar, pisar o solo mirar, según la casa.

La vendimia turística abre el campo al visitante en septiembre. Unas bodegas dejan cortar racimos; otras, solo observar. El ritmo lo marca la uva, no el tour.

En Jumilla coincide con el final del verano. Pregunte con antelación: no todos los días son de tijera.