Unir la variedad (púa) a un patrón resistente, casi siempre por la filoxera.
El injerto pone Monastrell —u otra uva— sobre una raíz que aguanta el pulgón. La planta es un pacto: sabor arriba, supervivencia abajo.
Casi todo el viñedo europeo es así. El pie franco, cuando existe, es noticia.